D-visores

“D-Visores” Método para gestionar y comunicar el proceso de diseño

Derivado de la experiencia y la historia de cada persona, podemos detectar  significativas diferencias en la manera de observar y distinguir problemáticas en la vida cotidiana. En el caso específico del proyecto de diseño, ya sea en la enseñanza o en la práctica profesional, estas diferentes estructuras mentales no permiten que exista una comunicación clara entre las partes involucradas. Fricciones y aparentes discordancias generan sentimientos de frustración y resentimiento que merman el correcto desarrollo de un proyecto y por ende el aprendizaje necesario para su correcta evolución. Los D-Visores, es una metodología desarrollada por Jorge Moreno en La Jabonera Estudio y es un sistema que permite, en base al pensamiento paralelo, alinear las conversaciones, unificar el modelo mental y facilitar  la toma de decisiones en el proceso de configuración de un producto.

Los D-Visores: Su lugar en el proceso de diseño

La estructura básica de los diversos procesos de diseño, inicia definiendo un problema, oportunidad o necesidad y termina con una propuesta concreta de solución en forma de “dummie”, modelo, maqueta o prototipo. Lo que queda entre ambas situaciones, la actual y la deseada, normalmente se define como “trabajo creativo”. En los extremos antes mencionados, podemos encontrar diversas metodologías de trabajo, no siendo el caso en la parte central, en la etapa de ideación, creación y diseño. El acto de diseñar es un acto de intimidad y síntesis creativa en el que nuestra mente es capaz de percibir las consecuencias de cada decisión desde la perspectiva de la forma, la función y de producción. Dicha síntesis, obviada frecuentemente por profesores y profesionales del diseño, no es en la mayoría de las veces perceptible para quienes carecen de experiencia en el proceso de diseño, dígase alumnos de diseño o clientes. Ellos, son incapaces de sintetizar y percibir interrelaciones de los tres factores antes mencionados y por ende, el evento se les presenta como inconsistente, contradictorio, frustrante e incluso caótico.

Para resolver el problema es necesario evidenciar las consecuencias que cada decisión provoca. Normalmente una decisión es tomada desde la detección de un problema en un factor específico, grosso modo; el producto no es estético, el producto no funciona correctamente o el producto no se puede fabricar. Al tomar las decisiones desde el factor especifico, por ejemplo, dotar de una mejor estética al producto, tenemos consecuencias en los otros dos factores; ya no funciona bien y/o ya no se puede fabricar. El principio básico de los visores es hacer evidente las consecuencias de las decisiones de diseño en todos los factores considerados haciendo visible la interconexión entre los mismos.

El marco teórico que da estructura a la metodología, es simple. En primera instancia, tenemos el concepto de pensamiento lateral derivado de los seis sombreros para pensar, de Edward de Bono. Esta metodología, alinea las conversaciones en 6 diferentes aspectos, los hechos, los sentimientos, las ventajas, los miedos, las ideas y la síntesis. Este concepto permite que no se mezclen hechos con percepciones y este es el principio que se traslada a los visores limitando los lentes a tres, lo percibido, lo medible y lo especificable.

El segundo principio, está basado en la distinción de diferentes tipos de estructuras conversacionales encontradas en el libro “La ontología del lenguaje” de Rafael Echeverría. Dicho autor hace una distinción clara entre las conversaciones de juicios, de afirmaciones y de declaraciones. Las primeras, los juicios, son percepciones personales que viven en las personas, tienen una conexión con su historia y su peculiar forma de ver las cosas. No son ni hechos ni verdades. La segunda, las afirmaciones, son hechos reales comprobables y medibles y la tercera, las declaraciones, son enunciados que cambian la percepción de las cosas. Estas deben de ser dictadas bajo la autoridad de una persona capaz de tomar dediciones que cambian la dirección de las cosas.

El tercer y último principio, lo encontramos en “Sketching user experience” the Bill Buxton y el principio es el de “The funnel”. Este principio marca un constante vaivén entre la divergencia y la convergencia, siendo cada vez más preciso y sofisticado el nivel de  generación de alternativas y la toma de decisiones.

La metodología surge de la combinación y fusión de los conceptos antes mencionados en la figura metafórica de unos lentes: Los D-Visores. El uso de cada visor, concentra la atención y la conversación en un factor de diseño principal y dos secundarios. Conforme avanza el proceso, cada factor va adquiriendo el lugar de relevancia siendo los otros dos siempre considerados de una manera secundaria para el proceso de evaluación de la idea y la toma de decisiones.

Los D-Visores son tres; El primero, el visor de la empatía, el segundo,

el visor de la confiabilidad y el tercero, el visor de la materialización.


El visor de la Empatía:

El visor de la percepción, lo subjetivo, el sentimiento, el significado y la emoción.

En este visor partimos de conceptos metafóricos y abstractos de donde se sustraen atributos semánticos para el desarrollo de diseños y descripciones formal y estructuralmente tangibles. El propósito de este visor es traducir un mensaje claro en atributos de color, forma, líneas, volumen y superficies. Las ideas se plasman en bocetos bidimensionales y maquetas rápidas a escala generándose alrededor de estos una discusión sobre la manera en que cada propuesta está transmitiendo el mensaje. Las conversaciones, son tomadas como meros juicios de cada participante y el objetivo es alinear los juicios hacia un criterio común de percepción del objeto. Discusiones sobre los significados, y evocaciones de los diseños conforman este visor. Este visor envuelve el acercamiento inicial a las propuestas desde la subjetividad, la intuición y la percepción. El producto final de este visor, es un diseño volumétrico con características formales definidas. El paso al segundo visor se declara en el momento de ser necesaria la asignación de dimensiones generales del objeto.

El visor de la confiabilidad:

Es el visor de lo medible y lo comprobable, de la prueba, las afirmaciones y la validación.

Partiendo de un objeto volumétrico previamente dimensionado, las discusiones de este visor se centran la en su desempeño; siendo el uso, la función,   la ergonomía, la seguridad y las capacidades algunos puntos a evaluar. El acercamiento es racional, con aspectos que son medibles como: estabilidad,  capacidad, tamaño, peso, dimensión etc. En este visor no hay discusiones si no hay modelos comprobables y es también aquí donde se hacen las declaraciones que determinan los estándares de medición del objeto. El producto final de este visor es la configuración final en partes, componentes y dimensiones y la transición al visor final es cuando en la toma de decisión es necesario conocer alguna especificación de material, componente o acabado.

Materialización:

Es el visor de lo disponible, lo especificable, los costos, la practicidad y la factibilidad.

Este visor parte de los componentes generales y su interrelación y sus objetivos son entender su configuración aplicando materiales y procesos específicos y el logro de estos con el mínimo de materia y operaciones. Este es el visor donde se requiere de un mayor nivel de trabajo y es donde el  diseño se resuelve a detalle con todas las especificaciones necesarias.

El Proceso

Si bien el proceso empieza con un lente principal, la empatía por ejemplo, es necesario una vez terminada la discusión de ese tema, pasar los otros dos visores para prever las problemáticas que se avecinan, en el caso de este primer visor, o para entender y visualizar las pérdidas ocasionadas por la toma de una decisión en el caso de los visores posteriores (confiabilidad y materialización).

El manejo y alineación del tipo y forma de conversación, así como la constante divergencia y convergencia en el proceso, van dando en cada visor una imagen clara de la evolución y las repercusiones de cada decisión tomada.

Esta metodología ha resultado exitosa no sólo en las aulas de diseño, sino en el día a día en el manejo de proyectos de La Jabonera Estudio, ayudándonos a llevar el proceso sin sentimientos de frustración, y con una participación y entendimiento del proceso y de las el decisiones tomadas.